Hace miles de años, en la época del Pleitoceno, esta zona era de clima frío y lluvioso, estaba constituida por grandes lagos y caudalosos ríos que aumentaban su caudal a causa de deshielos producidos por erupciones de volcanes de la Cordillera de los Andes ...
En esta época llegaron nómades cazadores en busca de enormes animales ya extintos como la paleolama, el mastodonte y el milodonte.
En el periodo Holoceno esta zona sufrió un cambio climático trasformando el clima frío y lluvioso en calido y seco. Este cambio ocasionó la evaporación del agua de estos lagos transformándolos en lo que es hoy el salar de Atacama. Las familias del periodo 1000- 750 a.C. se acercaron a ríos y quebradas del valle del río Loa en busca de guanacos, roedores, aves y frutos de árboles como el Algarrobo y el Chañar.
Los primeros asentamientos comienzan en el 1000 a.C. habitando sitios como Tulor, Coyo y Beter, domesticaron animales y cultivaron maíz, papas, quinua y zapallos. Estos poblados se comienzan a relacionar con poblados de la costa y de esta forma en el año 400 d.C. se constituyen Chiu Chiu y Lasana como importantes centros de trueque entre estos poblados.
A partir del año 500 d.C. los pueblos atacameños fueron fuertemente influenciados por la cultura Tiawanaku (fase Quitor) ejerciendo influencia económica, política, artística religiosa y cultural. Se popularizo el consumo de alucinógenos, utilizados con un fin espiritual para contactarse con los dioses. Inhalaban sustancias alucinógenas dispuestas en tabletas finamente talladas. En el año 700 ‘900 d.C. (fase Coyo) las relaciones armónicas comienzan a diluirse aumentando la confección de armas. Entre los años 900 ‘1450 d.C (fase Solor) Tiawanaku comienza a perder hegemonía en este sector, consolidándome de esta forma la cultura atacameña. Comienza la formación de fortalezas o Pucaras como los de Turi, Quitor, Lasana y Chiu Chiu. |